Canción de cuna para Dido y Eneas

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Autora

Sabina Escrig Monzó

Prólogo

Eneas, víctima de la soledad que desgrana el mar, vigilaba la plateada orilla de una tierra vestida de hiedra, desde su bajel observaba aquella costa donde él piélago provocaba esos rompientes que ensalzaban la eternidad del abismo, recelando de su profanación. Las mujeres que cobijaba el oasis de bosque enramado en agua bajaban a la orilla para bailar al albor de una luna que dormía en los sueños humanos, rodeando un fuego inmortal que hacía temblar al dios de las mareas, y éste encolerizaba el oleaje para apartarlas del arenal, origen del néctar que saciaba la sed del tridente de agua. Y entre ellas Dido, la reina de una isla imberbe, que bailó bajo el crepúsculo de unas estrellas adormecidas. Y Eneas, al verla, se enamoró de aquella virginal providencia que engendraba la pasión de un dios aletargado en la inmortalidad. Eneas se rindió a Dido, abandonando el mar, y ésta se deslizó entre los brazos del hombre escapando de la soledad. Pero la inmensidad del mar aclamó a Eneas y éste se venció de nuevo al océano, abandonando a Dido y sumiéndola en el desierto. Y todas las noches, cuando la luna y las estrellas emergen, Dido se convierte en espuma para estar cerca de Eneas, y cuando el alba se agita, la reina vuelve a ser mujer aclamando el amor que le robó el mar. --- Pobres de aquellas almas que, deseándolo, no pueden estar juntas. Almas proscritas del amor. Amar puede implicar ascender al cielo, tanto como descender al infierno, por eso disfrutemos de la vida durante esa milésima de segundo en que formamos parte del Universo, buscando ese ser que nos desequilibre la existencia para darnos más vida.
E D I C I O N E S

Canción de cuna para

Dido y Eneas

Tamaño: 150 x 205 mm Páginas: 64 Encuadernación: Rústica Idioma: Castellano Edición numerada y firmada por la autora. Limitada a 100 uds. Precio: 10,00€